Este refugio fue creado por dos mujeres, Lia Dequel y Silvia Viviani, para dar cobijo y ofrecer una vida digna a aquellos gatos que son callejeros, han sido abandonados o están enfermos.
- una política no eutanásica que se rige por la premisa de que todo gato ingresado tiene el derecho a vivir su vida lejos del abandono y el maltrato; incluidos los gatos que -por razón de esta crueldad humana- han quedado discapacitados: gatos ciegos, mancos o sin una pierna. Solamente se dispensa la eutanasia humanitaria cuando un gato llegue en un estado demasiado lamentable: severamente accidentado o maltratado, o cuando sea portador de leucemia felina. No obstante, si ingresa un gato infectado con el sida Felino eso no es impedimento para que su vida sea normal, pues se le dispensan los cuidados adecuados.
- la esterilización de machos y hembras es obligatoria. La sobrepoblación de animales es la principal causante de los abandonos y las vidas miserables que llevan los animales en la calle, por lo que solamente mediante la esterilización éstos podrán ser controlados. Sólo el año pasado, el refugio de Torre Argentina hizo posible la esterilización de 2 mil gatos.
- Asimismo, todos los gatos son adoptables, incluso los discapacitados y enfermos crónicos, por lo que se pone especial énfasis en la adopción responsable de parte de los ciudadanos del mundo: los gatos de Torre Argentina han sido -y siguen siendo- adoptados por ciudadanos de cualquier nacionalidad.




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